Con énfasis en los millennials y en la comodidad que Coco Chanel quería imprimirle a su marca, Karl Lagerfeld vuelve a las raíces de la diseñadora para renovar los aires de la firma de moda.

Después de 40 años de su fallecimiento, Coco Chanel continúa siendo uno de los mayores misterios del mundo de la moda. Si bien se conocen datos clave de su vida, como su nacimiento en 1883 o que era hija de una campesina y de un vendedor ambulante, la propia Chanel dedicó gran parte de sus apariciones mediáticas a negar ciertos aspectos de su historia, como la pequeña habitación en la que debía convivir con sus hermanos y su madre enferma, o su pasado como cantante de cabaret.

 

Entrado el siglo XX, Chanel había hallado la suficiente notoriedad dentro de los círculos de la alta sociedad como para abandonar su nombre de nacimiento, Gabrielle, y convertirse completamente en Coco, la identidad que le permitiría llevar una vida de sofisticación y prestigio, y que luego serviría de cimiento para su trabajo como diseñadora de moda.

 

Sin embargo, la casa Chanel ahora recupera el nombre de nacimiento de la diseñadora francesa para convertirlo en la síntesis del espíritu y la filosofía de la marca: “desafiar los códigos establecidos e ignorar las formalidades”, como manifiesta uno de los nuevos spots publicitarios de Chanel, bajo el apelativo “Gabrielle”.

 

En los últimos años, el director creativo de la marca, Karl Lagerfeld, ha procurado volver a las raíces del espíritu de Coco, que apelaba a la innovación, la androginia y la comodidad como valores, lejos de la imagen burguesa con la que se la ha llegado a asociar. Para lograr esto, Lagerfeld ha reclutado a un grupo de jóvenes celebridades como Lily Rose Depp, Willow Smith y Kristen Stewart, quienes, aliadas a la marca, le ayuda a apelar al público millennial, haciendo que el tweed deje de ser sólo para las mujeres adultas y pase a cubrir los hombros de jóvenes y adolescentes.

 

 

En línea con ese concepto, Lagerfeld se ha planteado la enigmática pregunta “¿quién era Gabrielle Chanel?”, obteniendo como respuesta una serie de videos en los que se define la filosofía de “la rebelde implacable, invencible, eterna” y otros tantos en los que, con el objetivo de promocionar el nuevo bolso de la marca, también bautizado Gabrielle, figuras como Stewart, el músico y productor Pharrell Williams y la modelo y actriz Cara Delevingne hacen evidente la comodidad y adaptabilidad del accesorio, así como la presencia de Gabrielle como un espíritu ineludible.

 

Entre estas figuras, quizá sea Stewart la más simbólica. Rostro de la línea de cosméticos de Chanel, la actriz también ha sido anunciada como figura del nuevo perfume Gabrielle, que será lanzado en septiembre como primera fragancia pilar de la marca en 15 años (original y no variación de Chanel Nº 5). Si bien el par Stewart-Chanel puede resultar desconcertante para varios, la celebridad, que logró superar su status como ídolo adolescente para convertirse en una actriz de renombre, domina a la perfección los valores de reinvención que busca impulsar la marca.

 

Además de esta redefinición comercial, que aspira a apuntar a públicos más jóvenes, se deben recordar las múltiples controversias en las que se ha visto sumida la figura de Chanel a lo largo de los últimos años. La mayor polémica llegó en 2011, cuando el escritor Hal Vaughan hizo públicos documentos desclasificados de la inteligencia militar que señalaban que Chanel habría sido agente nazi y que habría llegado a trabajar para el jefe de inteligencia de las SS.

 

Making-of #TheCHANELGABRIELLEbag movie directed by Antoine Carlier with @Pharrell. #GabrielleChanel #Pharrell

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La firma de diseño negó categóricamente las afirmaciones, pero desde entonces la figura de Chanel y, por lo tanto, de su marca, se han visto atrapadas entre las versiones de Vaughan y de otros biógrafos, y la idea que Chanel quería dar de sí misma: la conquista de la libertad, el trabajo arduo y el renacer, la transformación. Ahora, en un momento en el que Coco se ve rodeada de connotaciones negativas, Lagerfeld prefiere concentrarse en Gabrielle, y hacer que la marca sea visitada por otro tipo de espíritu.