Los diseñadores lo anunciaron y el streetstyle lo confirmó: los cuadros ingleses y los toques de rojo dominarán esta temporada.

Si existe una tendencia que ya ha dominado pasarela y tiendas de low cost por igual ha sido la de los cuadros ingleses, bautizados “estampado Príncipe de Gales” en honor a Eduardo VIII de Inglaterra. Con un patrón fino en el que el gris dominante se mezcla con el marrón, el negro e incluso colores como el rojo o el violeta, este estilo de cuadros se instala especialmente en chaquetas y pantalones.

 

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No obstante, sea en formas descontracturadas, más masculinizadas, o en prendas entalladas, el estampado demuestra una versatilidad que se adapta a faldas, zapatos y accesorios por igual. Entre los pantalones, además, la pana promete un retorno de la mano de Marc Jacobs, Prada y Nina Ricci, quienes incorporaron la textura con paletas ocres, naranjas y nudes en sus últimos desfiles. Otro clásico en plena reforma es la blusa blanca, que incorpora volúmenes y cortes inauditos para alejarse de la clásica camisa de vestir.

 

No obstante, entre la austeridad que pueden suponer los cuadros ingleses, el blanco de las blusas o la pana con influencias de la segunda mitad del siglo pasado, el rojo promete ser el color favorito para los “statement-piece”. Presente en bolsos, boinas y botas, tanto de caña alta y ajustada como mediana y fruncida, el rojo es el golpe de color para cualquier conjunto y cualquier tono de piel, al ser considerado como el color más halagador de todos según Helen Venables, de House of Colour. Entre los colores, la combinación de azul y negro, usualmente evitada, fue reivindicada por Christian Dior, Carolina Herrera, Jacquemus y Balenciaga.

 

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La transición entre temporada y temporada, además, es facilitada por tres tendencias que se extienden más allá del verano y llegan al otoño. Los pendientes XXL, por ejemplo, perpetúan su popularidad, sean minimalistas o desbordantes de detalles, brillantes y colores. El estampado de flores, por su parte, también se mantiene firme, aunque esta temporada opta por tonalidades más oscuras y estampados más abstractos. Los volados acompañan, aunque se reinventan de la mano de vestidos maxi con cortes conservadores, de cuellos altos y cerrados, sin temer aparejarse a los cuadros ingleses o a los florales más taciturnos.

 

En cuanto a accesorios, los kitten-heels o tacones “chupete” se instalan en el otoño con comodidad y sofisticación, abarcando todo tipo de estampado, material y estilo, yendo de Céline, Stella McCartney, Prada, Gucci y otros hasta las tiendas de low-cost. En materia de bolsos, en tanto, los capazos siguen sin recluirse al fondo de los armarios, pero se vaticina, al mismo tiempo, una oleada de bolsos XXL que acompañarán las figuras más abrigadas y voluminosas del otoño, buscando como complemento detalles de borlas, apliques de cuero o incluso costuras llamativas.

 

Imagen: Flickr.com/Robert Couse-Baker